Casa Pasiva Sobre el Miño, Galicia

FINALISTA PREMIO JUANA DE VEGA 2013
MENCION PREMIO BULTHAUP 2014
PREMIO COAG 2015
MENCIÓN PREMIO GALEGO DE ARQUITECTURA 2016
PREMIO GRAN DE AREA 2016

La casa para una mejor integración en el paisaje se entierra por su parte norte, generando un patio corrido que da luz y ventilación a toda la casa y se abre al río y al sol por su cara sur, la posición retranqueada del hueco sur protege del sol vertical del verano y permite el calentamiento del sol mas bajo de invierno, además de esta manera la casa se protege visualmente de los vecinos.

El salón-comedor-cocina es el espacio principal de la casa con doble orientación sur (vistas y sol) y norte (patio, luz cenital)

Dos núcleos de aseos separan este espacio de día de las zonas mas privadas, en los extremos de la casa.

Los 2 dormitorios dan al patio, generando una sensación de protección y tranquilidad.

Aprovechando el sol del poniente y naciente, al oeste se sitúa una sala de juegos y al este con acceso independiente, un pequeño despacho.

El hormigón es el protagonista, su rotundidad y expresividad se difumina con el encuentro con la topografía y la naturaleza.

De una forma mas poética, la casa se podría describir de la siguiente manera:

Una cueva, un ojo mirando el río, buscando el sol y un patio enterrado dando luz, ventilación y protección.

El ojo lo suficientemente grande para calentar en invierno  y disfrutar del paisaje, lo suficientemente pequeño para poder cerrarlo y proteger la cueva

Un espacio de transición da acceso a la cueva , lugar de contemplación y meditación ; agua ,aire , tierra y fuego.

Dentro de la cueva dos bloques de servicios separan el espacio de vida y sol de las zonas  privadas  y de descanso  protegidas por el patio.